Un crack del telemarketing

Como tú, odio el telemarketing.

No a las personas que me llaman, sino a lo mal que lo hacen.

Debería estar en una lista Robinson, lo sé. Pero por motivos profesionales quiero ver si algún día pillo algún buen argumentario telefónico, a costa de tragar mucho infumables.

La espera ha dado sus frutos. El de hoy lo ha bordado y casi ha colado. Sólo al colgar me he dado cuenta de lo que ha ocurrido. Aquí intento reproducir el diálogo:

Telemarketer: «Hola Gorka, te llamo de parte de Alfredo, ¿es tu amigo, no?

Yo: «Pues sí…»

Telemarketer: «Mira, que estoy haciendo unas analíticas del agua en las casas, y era para ver cuándo te va bien. Es una visita sólo, a mí me pagan por visitas, no tienes que comprar nada, sólo me atiendes y ya está. ¿A qué hora te va bien mañana?

– – – – –

Menos mal que tenía el día lleno que si no, caigo en la trampa. Porque luego, pensándolo, era todo un montaje, ¿a quién le van a pagar sólo por perder el tiempo en visitas y no vender nada?

Analizando el argumentario empleado, por lo menos ha empleado tres principios psicológicos de persuasión:

  1. Reciprocidad: a un amigo de un amigo no le puede negar un favor
  2. Culpa: con los tiempos que corren, hay que ayudar a los demás todo lo que se pueda
  3. Codicia: no me cuesta nada, 0€ y hago una buena acción

A ver si aprenden el 95% por ciento de los telemarketers, que creen que disparando el rollo a toda pastilla sin inteligencia van a vender mucho.

Si conoces algún otro caso de buen telemarketing, por favor compártelo en los comentarios. Gracias.

 

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